Convertirse en guía turístico fue una progresión pure para Komang Dedi Wardana de Discova Indonesiaquien aspiraba a hablar inglés con fluidez y explorar el mundo algún día. Dedi creció en un Pequeño pueblo de Bali rodeado de exuberantes arrozales y templos antiguos. Finalmente comenzó a trabajar en un servicio de limpieza para una aerolínea, donde sintió la necesidad de mejorar sus habilidades lingüísticas.
“Durante mis funciones, a menudo me encontré con situaciones en las que no podía entender las solicitudes de los asistentes de vuelo debido a mi inglés limitado. Esta experiencia fomentó un fuerte deseo de aprender el idioma y viajar por el mundo algún día”, cube.
Por lo tanto, guiar fue una elección obvia para Dedi, quien se imaginó hablando con visitantes de diferentes países y compartiendo conocimientos sobre la rica cultura y tradiciones de Bali, tal como le gustaría experimentar otros países. Aspiraba a ser un puente entre los lugareños y los visitantes y crear experiencias inolvidables para los huéspedes de su país.
Sin embargo, no siempre ha sido fácil para él como guía turístico. En ocasiones, ha tenido que gestionar diversas dinámicas dentro de un grupo o adaptarse a situaciones inesperadas. Dicho esto, la satisfacción laboral en su trabajo también puede ser generosa y tremendamente alentadora.
