Suspendido sobre las áreas de sala y comedor del Salón SilverKris de primera clase En la Terminal 2 del aeropuerto Changi de Singapur hay dos candelabros únicos, cada uno compuesto de formas escultóricas con 128 estrellas de vidrio soplado a mano. El efecto es silenciosamente tranquilizador: una invitación para que los viajeros hagan una pausa y se relajen antes de la salida.
Conceptualizados por Singapore Airways y la casa de diseño checa LASVIT, los candelabros se fabricaron íntegramente en la República Checa, luego se desmantelaron, se enviaron a Singapur y se volvieron a ensamblar en el sitio.
Dando vida al cielo
El vidrio y la luz son el centro de la instalación. Un sistema de iluminación dinámico cambia a través de escenas programadas, creando movimiento y ambiente. “Uno de los aspectos más complejos del proyecto fue programar estas secuencias de iluminación, permitiendo que la lámpara evocara una variedad de atmósferas”, cube la diseñadora de LASVIT Michaela Mertlova. “Cada secuencia fue cuidadosamente diseñada para crear una sensación de movimiento, estado de ánimo y resonancia emocional, transformando la pieza en una obra de arte en constante cambio”. El proyecto también incorporó algunos de los LED más pequeños con los que jamás haya trabajado el estudio.

Se dedicaron más de 800 horas a darle forma a mano a los delicados e intrincados cristales de vidrio. Sus tonos fueron seleccionados para alinearse con la paleta de colores de Singapore Airways y al mismo tiempo complementar los interiores de la sala VIP. Más allá de la estética, las 128 estrellas brillan y titilan, añadiendo brillo al espacio.

La simetría del materials del diseño refuerza esa intención: 51 elementos de oro, 39 de bronce y 38 de plata. El oro significa abundancia, el bronce estabilidad y la plata claridad; combinados crean una composición equilibrada y armoniosa.
Inspiración en el cielo nocturno
Mertlova se inspiró en su propia experiencia mirando por las ventanas de los aviones. “Hay una magia única en sentirse más cerca de las estrellas”, cube. Esa sensación de asombro dio forma a la instalación, que celebra tanto el progreso de la aviación como el impulso de la humanidad por llegar más alto.
Para el diseñador, el impacto proviene de la atmósfera basic, no de un único punto de vista. Cada punto de luz forma parte de una constelación, invitando a los viajeros a formar su propia interpretación, ya sea en un reflejo tranquilo o capturado al pasar.
Vea más sobre la creación de estos candelabros icónicos en este video:
